LAS MEMORIAS DE LOS ANCESTROS DE LEMURIA-Sixto Paz-






La barbarie de los satánicos

Hace algo más de 25.000 años, se encomendó a un contingente de guardianes y vigilantes procedentes de Orión y de las Pléyades para que custodiaran el planeta más de cerca.
A poco de llegar, los guardianes Oriones, de aspecto reptiloide y liderados 
por Satanel, ignoraron lo previsto por las jerarquías cósmicas y pusieron en marcha todo un plan para hacer fracasar el proyecto en la Tierra y comenzaron a realizar una serie de experimentos con los lemurianos. Primero fue con un grupo reducido de ellos y luego se extendieron a un colectivo cada vez mayor.
Esto guardianes montaron laboratorios, construyeron grandes centros de detención y terminaron convirtiendo en polvo lo que antes eran armónicas y bellas ciudades, rompiendo el equilibrio que reinaba en todo el continente de la Lemuria, pues la idea era hacer desaparecer todo vestigio de lo que había alcanzado esta noble y sabia civilización.
Sólo hubo una zona donde los oriones satánicos no pudieron acceder ni destruir; La Antártida y la razón fue que intervinieron entidades mismas del plano espiritual, presentes aún hoy allí, para poner a resguardo el sitio en que fuera anclado el tiempo alternativo de la Tierra. El templo de cristal, su gran pirámide, sede del chakra corona planetario, que concentra las energías que provienen del sol central de la galaxia y de todos los centros energéticos del planeta.
Los oriones disidentes al Plan sumaron odio y resentimiento al descubrir en los lemurianos su fuerte conexión espiritual, la cual ellos no entendían, temían y rechazaban. Entonces con el pretexto de asegurar de que no se produjera en el futuro un salto accidental de reconexión con el tiempo real, estos guardianes y vigilantes dieron rienda suelta a sus mas agresivos instintos de destrucción y con ensañamiento realizaron horribles experimentos con los hijos de la Tierra, desde drogas químicas hasta modificaciones a nivel genético, todo con el fin de suprimir cualquier posibilidad de desarrollo futuro.
En especial, los oriones se interesaron en dominar a sus prisioneros a través del dolor físico y psíquico, por lo cual los sometieron a inimaginables tormentos. Fue así que finalmente, convertidos en esclavos sin voluntad miles de lemurianos fueron utilizados como objetos desechables para las más peligrosas tareas como la excavación de túneles y extracción de minerales en las profundidades rocosas.
Pero un grupo de estos hijos de la Tierra logró ponerse a salvo gracias a que el espíritu del planeta los cobijó en sus propias entrañas, estos remanentes luego pasarían a formar parte de la Hermandad Blanca de la Tierra, encargada de resguardar los archivos del conocimiento y ayudando a lo largo del tiempo a activar el recuerdo a la incipiente humanidad que nacía después del retroceso evolutivo.
Entonces lo que inicialmente se había diseñado como un plan de control sobre los lemurianos, induciéndolos al olvido pero asegurando a su vez de que en el futuro recuperaran la memoria y sus conocimientos, fue distorsionado por el odio y la envidia de quienes debían protegerlos, lo cual llevó al retroceso evolutivo y casi a la total destrucción de la Lemuria.
Sin embargo, hemos de señalar que hubo una minoría de estos oriones que al ver la desnaturalización de la misión encomendada por las jerarquías cósmicas comenzaron a sentir rechazo por todo lo que se estaba llevando a cabo, llegando entonces a plantear frontalmente su oposición y a revelarse contra los satánicos, siendo entonces reducidos y ejecutados por éstos.
En ese tiempo fue tal el control que los Satánicos ejercieron sobre el Planeta que incluso llegaron a influenciar negativamente a sus pares pleyadianos, quienes permitieron las atrocidades ya mencionadas y a tal punto llegó todo que los lemurianos fueron escandalosamente entregados a ciertas civilizaciones depredadoras dedicadas a invadir mundos para que conformaran la primera línea en ejércitos que servían a los fines de una ambición descontrolada por el poder y la destrucción.
Tal vergonzante actitud llegó finalmente a conocimiento del Consejo de los 24 Ancianos de la Galaxia quienes resolvieron enviar una fuerza especial de la Confederación para que restablecieran el orden. Fue así que se libraron distintas batallas fuera y dentro del planeta hasta que finalmente los oriones fueron sometidos y confinados en la misma Tierra, donde envejecieron y murieron, quedando sus esencias atrapadas en el plano astral desde donde comenzaron a influenciar negativamente a la humanidad buscando su autodestrucción.


Este influjo satánico hoy día actúa sobre grupos de poder y gobiernos para generar conflictos sociales, contaminaciones, magnicidios, y guerras. La oscuridad además cuenta con individuos que a su servicio falsean el conocimiento, confunden y engañan, buscando anular en la gente su despertar para sumarla a sus filas.

Transformar el dolor


Pero a lo largo de la historia también han existido personas decididas y valientes que guiadas por su conciencia y asistidas por las jerarquías de luz han venido trabajando para contrarrestar a los satánicos y enseñando a otros a trabajar la voluntad, la humildad y el discernimiento como medios para su despertar y evolución.


Por eso, la contienda más importante se libra en el interior mismo de las personas, en una lucha por el despertar de la conciencia dormida. Porque es la conciencia lo que permitirá a la humanidad liberarse de las cadenas de la ignorancia que provocan miedo, frustración, resentimiento y odio, sentimientos autodestructivos al igual que el ego desmedido, todo lo cual en los tiempos antes relatados los satánicos supieron inocular en nuestros antepasados lemurianos y que hoy afectan tanto al mundo.

Si la humanidad se libera de esta programación que le muestra una realidad distorsionada y falsa, que la hunde en el desánimo, el descreimiento y el pesimismo, estará en condiciones de expandir su visión, comprender el Plan y en consecuencia precipitar el salto a cuarta dimensión.
Todo lo que se le ha ocultado por milenios a la humanidad ya está comenzando a ser develado por distintos canales. Pero sólo si nos conectamos con nuestro real ser, con esa partícula divina que cada persona lleva en su interior, podremos sentir toda esta reveladora historia, comprenderla, aceptarla y hasta el dolor que nos pueda provocar en algún caso, transformarlo en perdón a través del amor. Porque el amor profundo, el amor verdadero, puede atravesar indemne la barrera del dolor y transformarse en perdón.
Al final, quienes por temor quisieron destruir a la raza lemuriana hicieron que ésta se fortaleciera y que su logro evolutivo tenga más merito por tantas dificultades superadas. Hoy la actual humanidad tiene en sus manos la posibilidad de dar el perdón consciente a estos guardianes y con tal actitud enseñarles que el amor es la fuerza creadora más poderosa del universo y también la de lograr la redención cósmica.

Estamos viviendo el momento más trascendental de nuestra historia y tenemos la oportunidad de ser partícipes de esta gran transformación humana y planetaria. Muchos ya están actuando en este cambio dejándose guiar por el corazón, sembrando fe, esperanza y amor en los demás para que la luz se multiplique y llegue a brillar en cada rincón del Planeta.

Hagamos realidad el nacimiento de una nueva humanidad en un nuevo tiempo y el encuentro final con otras civilizaciones extraterrestres que son parte de nuestro origen y futuro en común.








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