Misterios Desvelados.



No todos los cráteres lunares han sido causados por la caída de meteoritos que golpean la superficie lunar, al no existir el choque con la atmósfera que los desvíe, como en el caso de la Tierra, sino que la vitalidad del núcleo lunar se está apagando, provocando una concentración de la masa, hacia dicho núcleo y reduciendo el circulo vital a unos 600 m. por debajo de la corteza, lugar éste donde se dan las manifestaciones de vida orgánica animal y vegetal. 
Esta concentración de la masa hacia el centro, produce la mayoría de los cráteres, hasta llegar a un punto de máxima concentración en la extinción del núcleo, rompiéndose en consecuencia las fuerzas cohesivas de los elementos y enfriándose la materia inerte hasta convertirse en polvo, que será arrastrado, a su vez, por las corrientes interestelares, a caer en un agujero negro y a sedimentar los organismos primarios de la nueva formación vital de otro sistema solar; "el polvo al polvo". 
Resulta evidente que la actividad y la cohesión de la célula planetaria, viene dirigida y revitalizada por la existencia dinámica de este hipotético sol central, que yacerla en todas las esferas celestes para interpretar una constante de la mecánica interestelar de los universos. 
Asi parece aceptarse por la nueva élite científica, en contraposición con la simplicidad de las afirmaciones arcaicas, sobre el hecho de que en el centro de la Tierra, sólo existe fuego. 
Si así fuera, el tiempo transcurrido desde la formación del planeta, hubiera propiciado él enfriamiento; con mis motivo, si dicho fuego no es alimentado con ningún combustible y en una atmósfera sin oxígeno.
Serian muchos los postulados que podrían combatir la afirmación previamente establecida, respecto de un núcleo incandescente con componentes de hierro y otros metales fundidos, como así se dice, pero no es nuestra intención caminar por argumentos científicos, entre otras cosas, porque no lo somos, y ademes, porque nuestra función es testimonial. 

Como definición, podemos afirmar que en el centro de la Tierra existe un sol dinámico que es alimentado por el sol que nuestros ojos ven todos los días, a través de una energía que ahora anunciaremos como psíquica y de cuyo comportamiento y efectos veremos mis adelante.
Muchos de los lectores pueden enfrentarnos a la realidad del magma terrestre, que en forma de lava, sale por los volcanes: 

Existe una combustión real, puesto que en las entrañas terrenas son miles de grados los que producen por convección la salida del fluido o lava; principio éste ampliamente conocido y estudiado en física. Pero como ejemplo, que luego reiteraremos, oponemos esta evidencia: "Un cable de alta tensión, no tiene ni llama ni calor propiamente dicho, cuando por su interior circula la corriente. No obstante, si lo tocamos, se manifiesta un efecto traumático que lleva consigo la combustión inmediata de nuestro cuerpo". 
Decimos entonces: "Se ha carbonizado". ¿Qué ha ocurrido en realidad?..., simplemente, ha habido una diferenciación muy grande, entre la energía del cable y la del cuerpo. 
Si enchufamos a una red de 220 V. un aparato programado a 120 V. las consecuencias son inmediatas y claras en el sentido de estropearse el aparato enchufado. 
No digamos nada del hielo y de los montañeros que en ocasiones descienden con graves quemaduras producidas precisamente por la baja temperatura ambiente. Así mismo, podemos aplicar nuestro ejemplo a la Tierra, dándole una polaridad al núcleo y otra a la periferia, la diferencia de ambas produce el efecto manifestado en energía calorífica que al emerger a la superficie, lo hace con gran temperatura. 
Como venimos diciendo, la célula Tierra, exige un funcionamiento armónico entre el núcleo y su código de energía psíquica programática, y la superficie, donde se mueven las enzimas humanas, que transforman positiva o negativamente este programa interno en relación a la economía planetaria y a todo el sistema solar, estando éste a su vez en función de la galaxia y ésta en función del universo.

ANGELES AYER-EXTRATERRESTRES HOY-





SAIKU

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