Los Anunnaki y Su Relación Con Las Leyendas Sobre Dragones (parte 4)


Imagen 7
En 1871, el novelista británico Edward Bulwer-Lytton, en su libro The Coming Race or Vril: The Power of the Coming Race, describió una raza superior, la Vril-ya, que vivía bajo tierra y planeaba conquistar el mundo utilizando el vril, una energía psico-cinética. “The Coming Race” fue traducida al español bajo títulos como “La Raza Futura” o “La Raza que nos suplantará”. En “The Coming Race“, un joven estadounidense, es conducido por un ingeniero de minas a un mundo subterráneo poblado por una raza extraña. Ese pueblo, llamado Vril-Ya, posee un poder misterioso llamado Vril. En el libro se cuenta, entre otras cosas, que: “… Según las primitivas tradiciones, los progenitores más remotos de la raza habitaron en un mundo en la superficie de la tierra, sobre el mismo lugar que sus descendientes entonces habitaban. La porción de la superficie habitada por los antepasados de esta raza sufrió inundaciones, no repentinas, sino graduales e incontrolables, en las que fueron sumergidos y perecieron todos, salvo un pequeño número. Un grupo de la desdichada raza, invadida por las aguas del Diluvio, huyendo de ellas se refugió en cavernas entre las más altas rocas y vagando por hondonadas cada vez más profundas perdieron de vista para siempre el mundo de la superficie. Aquella gente creía que en el vril habían alcanzado a la unidad de las energías naturales. Puede destruir como el rayo; en cambio, aplicado diferentemente, puede restablecer y vigorizar la vida, curar y reservar. Del mismo extraen la luz que les proporcionan sus lámparas. La guerra entre los descubridores del Vril cesó, por la sencilla razón de que desarrollaron el arte de destrucción a tal grado de perfeccionamiento que anularon toda superioridad en número, disciplina y estrategia militar. Hay en nuestros antiguos libros una leyenda, que en su tiempo fue creída por todos, según la cual estamos destinados a volver al mundo de la superficie y suplantar a todas las razas inferiores que hoy lo pueblan”.  La serie V – Invasión Extraterrestre es una serie de televisión de ciencia ficción transmitida entre 1983 y 1985, producida en los Estados Unidos, escrita y dirigida por Kenneth Johnson. Más recientemente se ha emitido una serie llamada “Los Visitantes“, con una temática similar. En dicha serie, extraterrestres humanoides, de apariencia prácticamente humana, llegan a la Tierra desde el cuarto planeta de la estrella Sirio, en una flota de 50 enormes platillos voladores que se posan sobre las principales ciudades del mundo. Parecen ser amigables y buscan la ayuda de los seres humanos para obtener ciertos productos químicos que necesitan en su propio planeta. A cambio, prometen compartir su avanzada tecnología con éstos.

Los gobiernos del mundo aceptan el trato y los extraterrestres ganan una gran influencia en las más altas esferas de poder del mundo. Sin embargo, rápidamente empiezan a pasar cosas raras. Por ejemplo, algunos científicos empiezan a encontrar hostilidad de parte de los medios de comunicación y restricciones legales en sus actividades y movimientos. Algunos de los más renombrados hombres de ciencia empiezan a orientarse hacia prácticas subversivas y conductas extrañas, como repentinamente volverse zurdos cuando toda su vida fueron diestros. Aquellos que investigan esta situación desaparecen sin dejar rastro. El periodista Michael Donovan se escabulle dentro de una nave nodriza de los Visitantes y descubre que, debajo de su disfraz humanoide, los extraterrestres son reptiles de preferencias carnívoras, con gusto marcado por roedores, aves y, en ocasiones, tarántulas. Cuando Donovan trata de denunciar esta situación, la transmisión es bloqueada y Donovan se convierte en un fugitivo requerido tanto por la policía como por los Visitantes. Conforme la serie avanza, se revelan las verdaderas intenciones de los Visitantes: robar toda el agua de la Tierra y cosechar a la humanidad como fuente de alimento, dejando sólo unos pocos como esclavos y soldados/”carne de cañón” para las guerras que los visitantes tienen con otras razas extraterrestres. Los científicos son perseguidos para desacreditarlos, pues son los que probablemente se darían cuenta antes de las intenciones de los Visitantes, aunque también para distraer la atención humana hacia otros asuntos. Incluso algunas personalidades importantes son sujetas a una especie de lavado de cerebro, la cual hace que tengan obediencia total hacia los Visitantes, aunque la humanidad no perciba los “pequeños” cambios que esto implica en la gente que sufre el proceso. Por ejemplo, cambiar de diestro a zurdo. No obstante, hay muchos humanos, la propia madre de Donovan entre ellos, que colaboran con los Visitantes o que, voluntariamente, ignoran o rechazan la verdad subyacente. Sin embargo, se forma un movimiento de resistencia, determinado a exponer y oponerse a los Visitantes hasta donde les sea posible. La líder de la rama en Los Ángeles es la Dra. Juliet Parish. También Donovan se une a este grupo. La Resistencia comienza a atacar a los visitantes. Posteriormente surgen disidencias entre los mismos Visitantes. Este grupo se conocerá como la Quinta Columna, liderada por Martin, quienes se oponen a los planes de los de su propia raza, e intentan ayudar a la Resistencia de cualquier manera posible.
Imagen 8
Una de las versiones dice que, en su expresión física, los anunnaki son una de las muchas razas del interior de la Tierra, que viven bajo tierra en enormes catacumbas, cavernas y túneles. Una leyenda de los indios hopi dice que un complejo de túneles muy antiguo existe bajo Los Ángeles y dicen que fue habitado por una raza de “lagartos” hace aproximadamente 5.000 años. En 1933 G. Warren Shufelt, un ingeniero de minas de Los Ángeles, afirmó haberlo encontrado. Hoy, se dice, algunos rituales masónicos son celebrados en este complejo de túneles. Por lo que parece, ha habido un encubrimiento por las autoridades de la existencia de estas razas subterráneas. En 1909 una ciudad subterránea que fue construida con la precisión de la Gran Pirámide fue encontrada por G.E. Kincaid cerca del Gran Cañón, en Arizona. Era suficientemente grande para acomodar 50.000 personas. Según el jefe de la expedición, S. A. Jordan, fueron encontrados cuerpos momificados que eran de origen oriental o. posiblemente, egipcio. Se encontraron numerosos artefactos, incluyendo utensilios de cobre, tan duros como el acero. El Instituto Smithsoniano en Washington, DC se ha asegurado de que estos hallazgos permanezcan desconocidos para el público. Y nadie habría sabido de este descubrimiento si no fuera por dos artículos en un periódico local, la Gaceta de Arizona, en abril de 1909. El investigador es John Rhodes, y afirma que este lugar se relaciona con Sipapuni, el mundo subterráneo desde donde los indios hopis afirman haber venido. De acuerdo con sus leyendas, los hopis vivieron una vez dentro de la tierra y fueron alimentados y vestidos por “Gente Hormiga“, posiblemente los extraterrestres conocidos como los Grises. Según el investigador norteamericano Gary A. David: “Extraños seres con largos y delgados cuerpos, semejantes a hormigas, son parte de la rica  mitología de los indios Hopi de Arizona“. Pero, ¿quiénes son esta extraña Gente Hormiga?  Por todo el sudoeste americano encontramos petroglifos y pictografías que representan entidades con largos y delgados cuerpos, ojos grandes, y cabezas protuberantes desde las que a veces sobresalen antenas.  Los hopis se refieren a sus antepasados como sus “hermanos serpiente” y el más sagrado de sus rituales subterráneos es el baile de la serpiente. Los hopis dicen que un día, bajo las órdenes de su diosa, la Mujer Araña, ascendieron a la superficie de la Tierra y emergieron a través de una cueva que llamaron Sipapuni. Una vez en el exterior, dicen los hopis, un pájaro burlón llegó para confundir su lengua y hacer a las tribus hablar lenguas diferentes. Esto es una clara réplica de la historia bíblica de la Torre de Babel. Pero los hopis no recrean las imágenes de sus antepasados serpiente por miedo a la muerte. El diseño del mundo subterráneo, descubierto en Arizona, fue descrito por G.E. Kincaid como una “cámara gigantesca desde la que se radian montones de pasadizos como los rayos de una rueda“.



Fuentes:
  • Zecharia Sitchin – Crónicas de la Tierra
  • David Icke – El Mayor Secreto
  • Arthur David Horn – Los Orígenes Extraterrestres de la Humanidad
  • William Bramley – Dioses del Edén

No hay comentarios:

Publicar un comentario