CÓMO SE VISUALIZAN Y CORPORIZAN LAS LUCES DEL ESPACIO




Para observar desde otro ángulo a las entidades cósmicas, tuvimos que bajar con el automóvil hasta un lugar más amplío del camino y nos quedamos allí, poniendo el grabador sobre el techo del vehículo y ubicándonos con mi esposa, a ambos lados del coche, a los efectos de percibir y observar, todo lo que se desarrollaría en tomo nuestro. .
Saruma siguió invocando a las entidades, hasta hacerlo con Maia, una entidad femenina que figura como Diosa de los Comechingones, Incas y Aztecas, donde también es conocida como Maya. Acto seguido invocó a Tokor, una luz espacial que aparece en diversos lugares de Argentum y solicitó con toda humildad que ambas entidades se posaran a los costados del camino y a unos ciento cincuenta metros del lugar donde estábamos varados Luego pidió permiso a las jerarquías y manifestó que lqui Simihuinqui se encontraba allí, a expreso pedido de Witaicón y de otros sacerdotes supremos.
También les explicó que yo me encontraba allí, para que los maestros me saludaran y hablaran conmigo y esa conversación, expresaba textualmente: Que el Sacerdote “Terera” se encontraba en el lugar y que el Sawan "Terera” estaba esperando la llegada de Maia y de Tokor. Cuando de pronto dos brillantes y enormes luces, aparecieron de atrás de un cerro y se posaron a ambos lados de la calle.
Tokor, lo hizo sobre la derecha del camino, de frente a nosotros y Maia, por el contrarió, se posó a nuestra izquierda, iluminando entre ambos el cerro de donde habían salido, el bosque y parte del valle que se extendía nuestra derecha El Masestri Saruma me llamó varias veces, diciéndome bien claro: Venga Sawan “Terera” que aquí están los hermanos que han venido a saludarlo y desean verlo.
Pero algo más fuerte que yo, un extraño sentimiento se apoderó de mí algo ancestral, actuando quizás mi memoria genotípica y sentí miedo. Lo confieso paladinamente, lo cual me impidió bajar por detrás de Saruma que me aventajaba en algunos metros. Sólo atiné a caminar para atrás, buscando el apoyo físico del auto.
Debo aclarar que a Tokor, en toda su espléndida realidad metafísica, lo conocía desde hace años, cuando vivía. en "San Manuel", en el partido de 185 Flores, provincia de Buenos Aires y allí nos conocimos por primera vez, en el año 1969
Sin embargo, algo cerval, desconocido, me impidió seguirlo a Saruma y llegar hasta las luces de Tokor y Maia, en aquella noche de rnarzo de 1985, cuando ambos seres luminosos, estaban a sólo un centenar de metros de distancia, sobre el camino de Los Terrones.
En una conferencia, dada en el Gran Buenos Aires, por el Padre Reina, Director del Observatorio Astronómico de San Miguel, sentí que este sacerdote católico, en el curso de su disertación, lo mencionó a Tokor en varias oportunidades. Al término de su conferencia, me llegué hasta el lugar donde se encontraba y le pregunté cómo había oído mencionar a Tokor y si era posible que existiera en la realidad, por cuanto yo lo conocía y me había visitado, no sólo en Las Flores, sino también en mi casa de San Isidro, habiendo tenido grandes experiencias y conocimiento en las visitas que me efectuara en varias ocasiones. Padre Reina, le dije por último, deseo que usted me diga, cómo conoció a Tokor y quiénes son las personas que lo han conocido o tratado en estos últimos tiempos.
El Director del Observatorio de San Miguel, me miró como sorprendido y luego de una pausa, me dijo: En esta sala hay por lo menos doce personas que conocen a Tokor y a Aztlán. Si usted solo lo hubiera visto o corporizado, podría ser un caso de alucinación o subjetividad en su pensamiento manifestó el Padre Reina.
Cuando son varias las personas que conocen a un mismo ser cósmico, sin intercambiar o transmitirse información entre ellos, ya deja de ser un problema subjetivo o hasta cierto punto de ensoñación dijo el sacerdote católico, con evidente aplomo y se transforma en algo cierto, objetivo que vive fuera de los pensamientos o creencias personales.

La luz o el Ser Cósmico conocido como Tokor o como el caso de Aztlán, Dios ancestral de los Aztecas, para mencionar sólo estos dos, pasa a ser un hecho creado o increado, corporizado o inmaterial según como se presente. En el caso de Tokor, por ejemplo, un ser de iguales características es percibido, visualizado o corporizado, por diferentes personas en distintos lugares geográficos tantos cercanos como remotos, pues lo mismo da. Es algo objetivo que vive fuera de nosotros, trascendente al cerero humano Y por lo tanto constituye un hecho cierto no sólo para la metafísica sino también para el conocimiento científico.
Si Tokor, sea corpóreo o incorpóreo, existe en la realidad física y metafísica de todos aquellos que de una manera u otra lo conocen, la entidad cósmica que se observa, como una luz brillante en las sierras de Viarava y Charava, es un hecho real y verídico, conocido por quienes 10 ven y convocan o se corporiza como un ser superior ante numerosas personas.
El Maestro Saruma, en nuestra presencia, lo invocaba en el Uritorco y se lo visualizaba como una luz brillante, más fuerte que otras, denotando su inteligencia al realizar movimientos en el espacio; enviar mensajes telepáticos y posarse al costado del camino que lleva a Los Terrones, en compañía de otra luz poderosa, llamada Maia.

SARUMA de Terrera.





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