LA MONTAÑA





Es de noche en la Tierra. 
En medio de la oscuridad, surge una montaña en el mundo de los hombres. Nadie sabe exactamente dónde está, pero según la leyenda, está en todas partes. Misteriosas luces se desprenden de sus entrañas y vuelan hacia el espacio infinito.
La mayor parte de la civilización duerme, y no ve lo que sucede en el cielo.
Y las luces transitan los atardeceres silenciosamente, son guerreros antigüos, de movimientos ágiles y temperamento inalterable, guerreros de la paz que penetran la oscuridad y desvelan secretos.
Con brillo desconocido en la Tierra, llegan al interior de las conciencias dormidas.
Armoniosamente, cruzan los aires, indicando el camino de la montaña.
Esparcen a su paso, paz y amor.. aromas sublimes, transmutando así las disonancias creadas por los hombres..
Un hilo invisible los conecta al monte sagrado y donde quiera que vayan, allí está presente el misterioso secreto del gran cerro.
Pero en la Tierra aún es de noche.
Inmersos en un dormir desasosegado, los hombres vagan de sueño en sueño, ajenos a la realidad, aunque el canto de un pájaro se hace eco en la distancia, y les recuerda algo en las profundidades de la oscuridad, algo como que ya esta llegando el amanecer y tendrán que despertar..
En su estela, las luces, que son antiguos guerreros, dejan la marca del inmenso poder de su acción silenciosa.
Comienzan a re-encender el fuego inmaterial presente en el corazón de todo ser viviente.
Los ayudan a sintonizar con la Luz de las luces y les indican el camino hacia la eternidad.

El tiempo pasa rápido, pero para los hombres parece que nada sucede.
El ambiente alrededor de ellos sigue siendo denso.
Casi todos siguen inmersos en una inercia paralizadora.

Los guerreros son los mismos visitantes, que llegaron aquí mucho antes de los albores del tiempo, pero ahora ya no están aislados en las cimas de las cordilleras, llegó el tiempo de hacerse conocer.
Y al paso de las luces viajeras el miedo desaparece de los seres, todo se transforma y la sabiduría comienza a penetrar en las mentes de los hombres.
La mirada de los guerreros, penetra el interior de cada ser, un gran amor emana
de ella, un amor desconocido por esta civilización.
No utilizan palabras, sólo vibran al unísono con los elegidos.
Sus contactos con los hombres se dan con gran armonía.

El llamado del ave nocturna resuena cada vez más cerca.
Los guerreros se preparan . Ya hay tantos que no se pueden contar.
Un signo de brillante corta el espacio y penetra en la órbita de la Tierra.
Otros guerreros ascienden por el sendero de la montaña, cuyo pico parece se esconde en un cielo que ya refleja las luces del amanecer.


Las luces aumentan anticipando el final de la noche.
Nunca claudicaron, siempre estuvieron, y ahora sus fulgores se tornan extraordinarios.
Se sumergen en las aguas. en los montes, atraviesan el horizonte y siguen revelando secretos.
En sus emanaciones brilla la sabiduría prometida a los hombres.
Ninguna acción se precipita o retrasa. T
Todas las medidas se toman con precisión, mientras los guerreros autoconvocados llegan a la cima de la montaña.
Un pájaro vuela por encima de las alturas silenciosas.
El sol empieza a colorear las cumbres.
Y el trabajo continúa.
Se anuncia el día, a pesar de que la oscuridad sigue cubriendo la tierra.

Mientras tanto, en el monte, donde la paz no se interrumpe, las luces en el cielo se unen con las del interior de la Tierra.
Forman una red que brilla continuamente en el espacio etéreo.
Se mueven fácilmente a través de espacio y disipan las nubes del caos.
Muchos las ven y ya no temen...
Y los más osados, siguen subiendo a las mágicas alturas, para responder al LLAMADO...

La Morada de los Elisios -Trigueirinho-



http://saikumisterios.blogspot.com.ar/

SAIKU

No hay comentarios:

Publicar un comentario