CÓMO APLICAR EL PENSAMIENTO POSITIVO EN TU DÍA A DÍA EN EL AÑO QUE EMPIEZA..


El pensamiento positivo es básico para ser feliz. Esto es así, y si no eres capaz de pensar en positivo no vas a ser capaz de darte cuenta de todas la posibilidades e ingredientes que tiene ya tu vida para que seas feliz. El pensamiento positivo es un ingrediente básico, es lo que te ayudará a transformarlo todo. Pensar en positivo es verlo todo iluminado. Como cuando limpias un cristal después de una tormenta de barro. No, mejor, cuando lo limpias después de haber estado mucho tiempo sin hacerlo.
Crees que la luz que entra por las ventanas es normal, te acostumbras a ver el cristal opaco hasta que un día alguien lo limpia, o eres tú mismo que lo ves a contraluz, desde un ángulo diferente del habitual. Y ese día lo ves. Está sucio. Deberías hacer algo por arreglarlo. Lo limpias. Y la luz empieza a brillar en tu casa, entra por la ventana como si el sol hubiera salido más fuerte ese día, incluso aunque llueva. Seguro que has vivido una experiencia así en algún momento. Y no entiendes cómo pudiste estar viéndolo todo a través de un cristal sucio durante tanto tiempo.
El pensamiento positivo es justo eso. Es limpiar el cristal y dejar que la luz pase a través de él y que lo ilumine todo. No creas una luz nueva ni te inventas nada que no esté. Simplemente dejas que la luz traspase del todo que entre de verdad. Y no ves la vida filtrada o embrutecida. Y ya está. Poca cosa más necesitas para aplicar el pensamiento positivo que aprender a darte cuenta de dónde están las manchas para poder limpiar. Y además del pensamiento positivo, para ser feliz tienes que entender otras cosas, y tomártelas de otra manera. Hay una serie de pensamientos erróneos que tenemos y que no somos capaces de cambiar si no nos guían.
Nada nuevo, es verdad que cuando ves por fin el cristal sucio ha estado ahí cada día, pero tienes que verlo por tus propios ojos y con la luz adecuada. Lo mismo pasa con los consejos que alguien te pueda dar, si no llegan en el momento oportuno no van a hacerte cambiar nada. Sé que ahora es el momento oportuno para ti porque estás leyendo esto, con necesidad de cambiar y pensar en positivo. Es el primer paso para llegar a alcanzar la felicidad.
Pero vamos a hablar de cómo aplicar el pensamiento positivo en tu día a día. Voy a darte unos consejos. El primero cambiará tu vida pero es difícil de seguir. Tienes que ponerte a ello con los cinco sentidos y realmente concentrado hasta que incorpores esta rutina a tu vida. Mi primer consejo es:
Habla siempre de forma positiva.
Fíjate que podría haberte dicho: no hables de forma negativa. Pero he dicho lo contrario: habla de forma positiva. Erradica la negatividad de tu vida. Busca el vaso siempre lleno. Otra vez: habla siempre en positivo.
Se trata de que reflexiones un poco antes de hablar, de que pienses lo que quieres decir y construyas un pensamiento y una frase de forma positiva.
Vamos a ver algún ejemplo, a parte del que ya te he dado con el enunciado de este propio consejo. Si tienes que decirle a alguien que hay algo de esa persona que te disgusta, busca la manera de hablar de ti en lugar de hablar de esa persona. Dile lo que sí te gusta. Habla en positivo. Dile lo que sí tiene bueno e insiste en que a ti te gusta otra cosa. Pero no hace falta que te metas de lleno en hablar de las cosas negativas, de lo que te provoca negativo o de lo que no soportas. No conectes con esas emociones.
Si tienes que dar una mala noticia no te quedará más remedio que ser negativo, está claro, pero casi siempre podrás enfocarlo desde un punto de vista positivo. Las excepciones son contadas. Si tienes un trabajo que te obliga a dar noticias negativas aplica el positivismo al resto de tu vida, no te dejes ensuciar por la negatividad y trata de aplicar el pensamiento positivo las 24 horas y tu trabajo también mejorará.
Encuentra tu mantra
Llámale mantra o llámale pensamiento positivo que conecte con el pensamiento abundante, con la tranquilidad o con el estado de ánimo que necesitas para ser positivo. Muchos usan frases positivas: tú puedes, confío en ti o directamente lo hacen en primera persona, yo puedo, confío en mí… dependerá de cómo te hables a ti mismo, claro.
No tienen porque ser así, puedes conectar con aquel momento en el que conseguiste darle la vuelta a una conversación y transformar una frase negativa en una frase positiva. Siente de nuevo el bienestar del trabajo bien hecho, de la recompensa de ser positivo. Cuando lo consigas absorbe esa energía para poder recordarla cuando haga falta. Crea poco a poco tu colección de momentos y de frases positivas que te animen a seguir practicando.
Deja marchar lo negativo
Lo ideal es que seas capaz de no alargar las sensaciones negativas. Igual que puedes conectar con lo positivo y mantener esa sensación puedes evitar quedarte con lo negativo. No le des vueltas y más vueltas. Simplemente acepta que las cosas han pasado así, que podrías haber estado mejor o que lo has hecho lo mejor que has podido y que la próxima vez saldrá mejor. Aprende lo que puedas y deja marchar la mala sensación. Cuanto antes aprendas a dejar marchar tus emociones mejor te irá. Vive el presente, solo el presente y con ello conseguirás dejar atrás tus pensamientos y emociones negativos.
La felicidad es hoy, es vivir el presente, sin importar demasiado lo que ya ha pasado y sin preocuparte en exceso por el futuro. Entre muchas otras cosas, claro. La felicidad no es una receta exacta, pero si conoces los ingredientes puedes cocinarla sin problema, a tu gusto.

Fuente: Revista – Digital verdadera Seducción

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