EL MONTICULO DE LA SERPIENTE


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La Gran serpiente de Ohio
Cuando en 1780 los pioneros de la colonización norteamericana se internaron en Ohio descubrieron
asombrados la presencia de varios montículos que moldeaban enormes figuras animalescas
creadas artificialmente por la mano del ser humano, siendo la más sorprendente de todas la llamada
<gran Serpiente>. Su forma se extiende a lo largo de medio kilómetro de terreno en un risco alto que
se encuentra próximo a la actual localidad de Peebles, situada al sur del estado de Ohio.
Se trata de un gran túmulo en forma de serpiente que está grabada en la tierra a partir de una serie
de montículos que conforman el perfil del reptil. Las dimensiones del animal son: medio kilómetro de
largo, seis metros de altura y metro y medio de anchura. En la boca, la serpiente tiene atenazada
entre sus mandíbulas abiertas un montículo en forma cónica que representa la imagen de un huevo
con significado esotérico.
Enigmática civilizaciones
Ningún especialista (antropólogos, arqueólogos, etc.) ha encontrado todavía explicación alguna a la
existencia de la misteriosa serpiente. No se conoce la época en que se hizo, ni la cultura que la llevó
a cabo, ni por qué se hizo. Curiosamente, a su alrededor no existen señales de antiguos
enterramientos humanos, ni rastro de civilización alguna, aunque la existencia del túmulo que forma
la gran serpiente unido a la forma cónica del huevo que tiene en su boca, parece relacionarse con la
antigua cultura Adena.
Se supone que la Gran Serpiente de Ohio fue hecha por una raza de indios cuya civilización
desapareció por completo de forma misteriosa. Si hubiera sido devastada por otra tribu habrían
quedado rastros de su cultura. Existen hipótesis que apuntan a que fueron descendientes de los
únicos supervivientes del Diluvio Universal, o quizá miembros de la civilización del continente de la
Atlántida, que de alguna forma debieron llegar al continente americano en un pasado remoto,
quienes hicieron esa serpiente, pues existen indicios razonables de que los constructores de estos
monumentos enigmáticos fueron una raza de gigantes.
Exploración de la zona
En la década de 1830 llegó a los valles de Ohio William Pidgeon, coleccionista de objetos indios y
pioneros de la arqueología americana. En 1840 llevó a cabo la exploración de la región existente
entre la mañana de ríos y grandes lagos de Ohio surcando la zona en una pequeña embarcación
que él mismo construyó. Descubrió que sus bosques estaban poblados por multitud de montículos
de tierra que formaban colosales efigies de animales (halcones, lagartos, panteras, serpientes,
tortugas, etc.) cuya finalidad enigmática debía corresponder a una interpretación esotérica.
Pidgeon contactó con un viejo hechicero que le explicó el porqué de esos monumentos enigmáticos:
<La cara de la tierra es el libro del piel roja y esos montículos son las letras>. Por lo tanto, esos
<monumentos> constituyen una forma de expresión de la realidad india.
Respecto de la Gran serpiente de Ohio, el hechicero reveló que su construcción se remontaba los
orígenes de una nueva civilización: <Los adoradores de reptiles fueron reducidos por los avatares de
la guerra y obligados a adorar al Sol, a la Luna y a los demás cuerpos celestes, como únicos objetos
dioses dignos de adoración. Secretamente enterraron sus antiguos dioses en los símbolos terrestres
que representan dichos cuerpos celestes>. Lo que significa que la Gran Serpiente en realidad está
relacionada con la astronomía.
Representación a escala donde se aprecian las extraordinarias dimensiones de la Gran Serpiente de
Ohio en comparación con distintos monumentos.
Signos astronómicos
Tras estudiar la Gran Serpiente de Ohio, el Dr. Thaddeus M. Cowan, profesor de psicología en la
Universidad de Kansas, ha constatado que su existencia corresponde a una antigua representación
de los cuerpos celestes. Y curiosamente la cabeza de la serpiente con el huevo en la boca tiene un
gran paralelismo con la misma efigie de la serpiente existente en el continente asiático y que
representa el Eclipse de Luna.
Observando detenidamente desde el cielo ese extraño monumento criptozoológico en forma de
reptil, se ha constatado que coincide plenamente con la representación gráfica de la Osa Menor, que
es una constelación cuyo extremo termina en la estrella Polar o estrella del Norte. Además, la
posición de la cola de la serpiente enroscada sobre sí misma, en el sentido de rotación, corresponde
exactamente a la misma constelación que existe en torno a la estrella Polar.
Conclusión
El paso del tiempo y de múltiples civilizaciones han silenciado para siempre a los misteriosos
constructores de esos enigmáticos monumentos grabados en la tierra en correlación con el
firmamento. La investigación de la historia y el estudio de las culturas quizá sólo han llegado a intuir
quiénes fueron los constructores de esos enigmáticos monumentos, pero probablemente nunca
sabremos por qué los hicieron ni mucho menos cómo los pudieron hacer con tanta precisión
careciendo por completo de conocimientos técnicos y científicos.
En cualquier caso, la Gran Serpiente de Ohio ahí está y puede visitarse. Quizá, lo más sorprendente
es que para que esos monumentos puedan ser debidamente interpretados debe hacerse viéndolos
desde el aire, y aquí surge la cuestión que nunca ha podido ser contestada por nadie: ¿cómo
pudieron construirlos dirigiendo la obra desde el aire? , ¿cómo consiguieron volar?, ¿qué relación
existía entre los primeros hombres que poblaron la Tierra y las civilizaciones procedentes del
espacio?, ¿qué pretendían comunicar con  sus monumentos?, ¿a quién querían hacer llegar sus
mensajes encarándolos hacia el cielo?

LO QUE LA HUMANIDAD OLVIDO

Por: DOUGLAS JOSUE

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