MIEMBROS FANTASMAS

Resultado de imagen para miembros fantasmas
Nada nos obliga a tratar de desgarrar la máscara de Maya. Mientras aceptemos el mundo físico por lo que aparenta ser, nuestra docilidad mantiene la máquina en funcionamiento. Las rocas siguen siendo duras y sólidas, el viento sopla, el agua moja y el fuego quema. Maya esmuy servicial. Sin embargo, llega un punto en que el espejismo de las moléculas no es lo suficientemente real como para satisfacemos. La ilusión empieza a disolverse (a esta altura yahemos visto muchos ejemplos) y entonces se inicia la búsqueda de la verdadera realidad, oculta detrás de los trucos.
El solo observar que no soy un puñado de espacio vacío es un buen comienzo.
Cosa extraña: tenemos una clave en la experiencia de los amputados que continúan sintiendo la presencia de sus dedos, brazos o piernas perdidos. Oliver Sacks ha escrito evocativamente sobre esos miembros "fantasmas", como los llama la neurología. Los fantasmas son observables con frecuencia en los tiempos posteriores a la amputación y pueden persistir por días, semanas o años. Su aparición es, por lo menos, inquietante.
El doctor Sacks describe a un paciente marinero, que perdió un índice en un accidente en el mar. En el momento de la herida tenía el dedo rígidamente extendido; el fantasmaVapareció en su lugar mantenía la misma posición. El hombre tenía la clara sensación de estar siempre apuntando al aire con su índice. La impresión era tan vívida que, en cuanto se tocaba la cara para afeitarse, temía arrancarse un ojo. Otros pacientes tienen fantasmas que causan dolor, escozor y varias otras sensaciones incómodas, lindantes con lo absurdo: un hombre informó que su pierna fantasma sufría regularmente fuertes calambres por la noche, con la correspondiente contracción de dedos y nudos en los músculos de la pantorrilla.
Los fantasmas suelen poseer la misteriosa capacidad de cambiar de tamaño. Una pierna puede aparentar dos metros y medio de longitud y, al minuto siguiente, sólo cinco centímetros.
Son muchos, aparte de los amputados, los que confían en desorientados fantasmas. Una joven afectada de anorexia se mira en el espejo y tiene frente a sí una imagen flaca, casi esquelética. El cuerpo que ella ha desnutrido con sus trastornos alimenticios está allí, ante sus ojos. Pero adentro ella posee una imagen contraria de sí misma, en la que se ve demasiado gorda (mejor dicho, no lo suficientemente delgada) y es ese fantasma visual el que gobierna su mente. Ella "ve" en el espejo a una gorda, tal como el amputado "siente" que tiene una pierna de cinco centímetros o de dos metros y medio.
Lo que el fantasma dice que es real se convierte en realidad.


Deepack Chopra, Vida sin condiciones. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario