Rowina de Telos, Princesa de Valiente Corazón, bendición para la Vida toda, ¡yo te saludo orgulloso de ser tu estandarte!


Soy una de las Encarnaciones del Amor Viviente de la Divina Madre Creadora. Ella me dio este encargo que yo acogí con todo mi ser: encarnar, conscientemente, el amor que ella es en mí, mientras camino entre vosotros. Encarnar su Amor Viviente en este mundo de inconsciencia y desamor, en este mundo tan alejado del sentir: el mundo de la 3D. Mis seres queridos me conocen como la Princesa del Amor, la Princesa Valiente. Por Amor, he sido capaz de bajar a la 3D dejando atrás todo lo que más amo, incluido mis hijitos queridos, que no hacen más que reclamar la presencia de su mamá junto a ellos. Recordé quien era hace tan solo poco más de dos años. Desde entonces progresivamente, he tomado mi herencia divina, aceptándola plenamente en mí, viviendo el amor profundamente en mí. En verdad he aprendido lo que es el amor, estando como una más, con los mismos problemas que pueda tener cada uno de ustedes, en el anonimato, con muchas dificultades, teniendo que sostener conscientemente dos mundos en mi misma vivencia 3D, siendo ambos igualmente reales para mí. Desde la 3D he participado activamente de mi Telos natal, dirigiendo una Comunidad junto a mi amada alma gemela, Andiuk, el Príncipe Consorte de Telos, ya que yo soy la Heredera. Nuestra bendita Comunidad está basada en el respeto, en la inclusión, en la convivencia armónica de diferentes razas, en contacto consciente y armónico con todos los reinos, lugar donde los niños son felices, porque pueden ser ellos mismos, como todos los que integramos esa Comunidad, puntera incluso dentro de la misma Telos. Ejemplo de Comunidad, porque el Amor más sublime está allí, y no es porque yo sola lo encarne, sino porque lo encarna cada miembro, adulto o niño, que pertenece a ella (allí no somos 'perfectos' sino que hemos trabajado y seguimos trabajando mucho a nivel interno para ser impecables, y vivir en impecabilidad, -desde el reconocimiento del propio don, de la propia esencia que uno encarna- con el resto de los integrantes de la Comunidad). El Amor es una herencia de todos. Es nuestro magnífico legado procedente de la Gran Madre que nos creó. Nuestra herencia es el sentir, que es inclusivo y que tiene en cuenta a todo y a todos, que respeta las diferencias, aprovechando la riqueza que aportan. Yo solo soy el recordatorio de nuestra herencia divina como hijos de Ella, la gran olvidada, la Divina Madre Creadora de todos los Universos, de toda la magnificencia, de toda la vida que nos rodea. Si hay algo que se me ha grabado con fuerza en mi corazón en estos años desde que empecé a recordar quién era es que, EL AMOR TODO LO PUEDE, TODO LO RESUELVE, TODO LO INTEGRA.

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